jueves, mayo 06, 2010

Sabíamos no decirnos nada. Conservando en apariencia, una amistad consolidada. Sabíamos no exigirnos mucho: "¿hola qué haces? convidame un puchoque me tenes abandonada"
Vos con tu mochila a cuesta. Yo con la excusa perfecta para charlar de pavadas.

Nos hizo un guiño San Telmo, un poco de humo en el medio y enloquecieron las miradas. Quiso el destino que esa noche hiciera frío, y que el ruido de los coches me hiciera hablarte al oído.0
Y si el diablo se contenta con que dudes un instante. Vos y yo, nuestras miserias y esta noche por delante, amor.

¿Quién sabe?
un umbral perdido y aquel bar medio vacio como único testigo. Brindamos por el olvido y el espíritu del vino se fue haciendo nuestro amigo.
Con el corazón en llanta, nada mejor que tu lengua abrigando mi garganta. y conga, conga, conga, conga y que siga la milonga amor. Que el mozo traiga otra ronda y que pague Dios. Quiso el destino que ya no hiciera mas frío, y sin coches y sin ruidos, sigo hablandote al oido.
Y el diablo que se contenta con que dudes un instante, vos y yo, nuestras miserias y esta noche por delante, amor.

¿Quién sabe amor? ¿Quién sabe?

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